El Ictus una enfermedad que ataca sin previo aviso

Esta enfermedad, el Ictus, se basa en un ataque cerebrovascular en la cual, las células nerviosas se quedan sin oxígeno, de esta manera quedando sin flujo y muriendo de inmediatamente.

¿Qué puede generar esta muerte? Una hemorragia o isquemia, afectando de esta manera a  cualquier área de las tres partes que componen el encéfalo: el cerebro, el cerebelo o el bulbo raquídeo.

Esta puede manifestarse desde una pérdida del habla o de la movilidad de las extremidades hasta de la visión. Estas alteraciones pueden ir acompañadas de dolor de cabeza intenso, pérdida de la conciencia o convulsiones. Los síntomas pueden durar unos minutos u horas (o ser permanentes si existe infarto cerebral).

Quiénes son más propensos de padecer esta enfermedad

Esta condición aparece con más frecuencia en personas con factores de riesgo como la hipertensión. Si se añade el colesterol alto y ser fumador y/o diabético, la probabilidad aumenta. Por otro lado, también influyen los antecedentes familiares de hemorragias cerebrales.

En cuanto al sexo, los hombres se encuentran menos protegidos ante un ictus. ¿El motivo? Se debe a que los estrógenos (hormonas femeninas) protegen el endotelio vascular (la capa más interna de los vasos arteriales). Pero ojo: esta ventaja frente al sexo masculino desaparece con la menopausia, cuando se dejan de producir estrógenos.

En cuanto a la edad, la probabilidad de sufrir un ictus isquémico (el más frecuente) aumenta conforme cumplimos años; los ictus hemorrágicos o por malformaciones congénitas se dan antes: entre los 30 y 50 años.

¿Qué sucede después del hecho?

Entre el 40 y el 50% de los enfermos de infarto cerebral abandona el tratamiento dos o tres años después. Esto favorece la aparición de un segundo episodio, cuya repercusión será peor que la del primero.

Esta condición es repentina y rápida, pero Medicar te informa para que las tengas en cuenta y puedas cambiar tus hábitos y proteger tu salud y vida.

 

2017-11-20T13:43:38-05:00