Los dispositivos médicos y un enemigo inesperado

Se presume constantemente de los beneficios que la tecnología aporta a nuestras vidas casi como dándole dotes divinos a la misma. Tenemos la mala costumbre de relacionar la tecnología como una manera de hacer más fácil las cosas, hasta el punto que no se necesite siquiera la intervención humana. En la medicina ocurre cuando los institutos médicos se dejan seducir por complejos equipos médicos, olvidándose de lo más importante; capacitar a los profesionales para utilizarlo.

Desde siempre ha existido el debate ético de la comercialización de la medicina y la creación de complejos aparatos que solo puedan ser utilizados por un selecto grupo de pacientes. Sin embargo, en lo que llevamos de década, organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto de Medicina de Estados Unidos han abierto un nuevo debate: el mal uso de los dispositivos médicos.

¿Sirve de algo tener equipos de vanguardia si los profesionales no saben cómo utilizarlos bien? Pues según la OMS ha servido para aumentar el número de muertes por errores humanos en procedimientos médicos. Argumentan que en lo que llevamos de milenio, se han reportado hasta 50 mil casos de empeoramiento de la salud o muerte del paciente por malos usos de los dispositivos médicos.

La medicina y la tecnología ya se vieron amenazadas por los fallos que presentaban algunos equipos médicos de punta que causaban eventos inesperados en las salas de emergencia. Ahora se encuentran con un enemigo inesperado que se aloja en el seno de la profesión; en los médicos y enfermeros que dan mal uso a los dispositivos médicos de la actualidad.

Según la máxima autoridad farmacológica de Estados Unidos, la Food and Drugs Administration (FDA) publicó en 2011 un estudio en el que afirmaba que el mal uso de los desfibriladores podrían provocar cientos de muertes al año, o al menos a dar el golpe de gracia a los pacientes que supuestamente deberían reanimar ¿Se imaginan el daño que haría si en lugar de un desfibrilador se trate de una máquina de quimioterapias?

¿La solución? Capacitación profesional inminente

En su momento, cuando las computadoras se convirtieron en una inminente necesidad para la población mundial, los colegios tomaron la decisión de crear la cátedra de “informática” o “computación” en sus programas educativos para que los jóvenes adquiriéramos la capacidad de manejar estos equipos sin problemas. Se entendió que es necesario que la educación enseñe también sobre los nuevos descubrimientos en lugar de pasar de ellos.

Para solucionar el problema del mal uso de los dispositivos médicos se tendría que comenzar a capacitar a los profesionales desde la universidad para que sean capaces de manejarlos en una situación real. Del mismo modo es necesario que los fabricantes de equipos ofrezcan capacitación al personal de las instituciones que adquieren sus productos.

Sería ideal que los médicos fueran integrales y estuvieran capacitados para manipular cualquier dispositivo, pero ante la evidente variedad de especializaciones profesionales, la capacitación se realizaría durante los años de estudio de dichas especializaciones. Es decir, un médico internista debería ser capaz de utilizar a la perfección máquinas de suministración de insulina automáticas para pacientes con diabetes, del mismo modo que un cardiólogo debería ser un maestro utilizando una máquina de electrocardiogramas.

Las enfermeras también deben ser capacitadas porque en el 60% de las veces son ellas las que utilizan estos dispositivos para el cuidado de los pacientes. De modo que cada institución debería brindar formación a sus enfermeras para que sean capaces de utilizar bien todos y cada uno de los equipos que estén disponibles en el lugar.

La batalla contra el mal uso de los dispositivos médicos debe ser resuelta con victoria lo antes posible. El enemigo está en los profesionales, pero no son ellos, sino su desconocimiento y la capacitación profesional es la mejor arma para combatirlo.

2018-01-12T20:53:17+00:00